El 26 de enero de 2025 volvemos a ofrendar a Aconcagua, renovando el compromiso asumido en 2020.
Este año nos encontraremos en Horcones, cerca de la laguna, a las 9 hs, para armar el despacho, la ofrenda, que subiremos a entregar en Confluencia. Si deseas participar de la ceremonia en la base no es necesario ningún tiket de ingreso.
Para participar de la peregrinación hasta Confluencia es indispensable comprar por la web (enlace abajo) el pase correspondiente a Treking de 1 día. El parque abre a las 8hs, recomendamos llegar cerca de ese horario para realizar la acreditación correspondiente.
Compra de tikets:
https://www.mendoza.gov.ar/aconcagua/
El ascenso hasta los 3.368 msnm, implica dos a tres horas de subida y dos horas de regreso, por lo que, cada persona, debe evaluar si está en condiciones de realizarlo.
Recomendamos prepararse para esta ceremonia cuidando el alimento e hidratación de los días previos y la introspección y conexión con el Propósito de la misma. Para ese día: hoja de coca (para ofrendar y sostener el rezo durante la peregrinación), agua, alimentos livianos y nutritivos, ropa, abrigos y zapatillas de treking.
Si tienes alguna duda puedes escribir a Marian +5492615413884
¿Para qué?
Ofrendamos para reestablecer el equilibrio con la Madre Tierra y estar en Ayni con ella. Procurando el cuidado y protección del agua, así como generando conciencia de lo importante y sagrada que es para nuestra vida y de las futuras generaciones.


Vivimos a los pies del Aconcagua, la montaña más alta de América, en la provincia de Mendoza. Esta zona desértica, convertida en oasis gracias al sistema de riego generado por los Huarpes (pueblo originario de la región), atraviesa épocas de sequías cada vez más intensas.
Somos pueblos andinos que, debido al exterminio de los pueblos originarios de la región, hemos perdido gran parte de la conexión con lo sagrado que habita en nuestra tierra y sus montañas. Hoy buscamos recordarla.
Sentimos que es tan importante generar políticas y prácticas de cuidado del agua y la tierra, como también ocuparnos de la parte sagrada de ese cuidado, donde interceden Fuerzas Mayores con las que podemos comunicarnos a través del rezo.
¿Qué sucedió en 2020?
El 29 de enero de 2020 realizamos una ofrenda al Apu Aconcagua. Ese día, más de 300 personas nos reunimos en la base Horcones y siguiendo la guía de un Pampamisayoc de la Nación Q’ero, Marcelino Huaman y familia, se prepararó el despacho junto a representantes de pueblos originarios: Comunidad Huarpe de Guanacache, Comunidad Inca Q’olla, rezadores de chanupa y público en general.
El grupo se reunió en Horcones y se dispuso a preparar la ofrenda siguiendo la guía de Pampamisayoc de la Nación Q’ero, Marcelino Huaman, y con la participación de todos los presentes y representantes de pueblos originarios que fueron sumando sus Quintus de hojas de coca, soplando sus rezos de agradecimiento al Apu y el pedido por la protección del Agua.
Una vez listo el despacho, parte del grupo se dirigió hacia Confluencia para hacer entrega de la ofrenda al Apu, en una boca que se abrió en Pachamama y que quedó como espacio estable de ofrenda. Al mismo tiempo, otra parte del grupo permaneció abajo, continuando con el rezo al Agua.
Cerca de 300 personas subieron hasta Confluencia a 3.368 msnm y bajaron con bien. Al soplo de los sikuris, guiados por la convicción y alegría de estar aportando a la restitución del equilibrio.
¿Por qué el 29 de enero?
Elegimos esta fecha tomando como referencia el momento en que en 1985 se retiró la Ofrenda Inca conocida como “El Niño del Aconcagua”. Ésta, como hoy podemos saber, había sido un pago que hace unos quinientos años los Incas hicieron al Aconcagua luego de 50 años de sequía.

Por lo que se ha logrado descubrir mediante estudios científicos, el niño comparte un ADN muy antiguo de la civilización peruana Wari, previa a la incaica. Su origen corresponde a la región andina de Perú, desde donde recorrió 2.600 kilómetros para llegar al Aconcagua.
El Niño fue retirado del lugar donde se encontraba el día 28 de enero y el 29 pasó por Confluencia, lugar donde se realizó la ofrenda y donde, según se ha logrado determinar, era el sitio donde se alzaba el altar desde el que partió el niño hacía su capacocha.
La continuidad
En 2021, debido a la situación mundial de pandemia, el ingreso a Aconcagua se encontraba cerrado. En 2022, 2023 y 2024 pequeños grupos han dado continuidad al rezo y vuelto a subir a Confluencia para challar la pacheta de la Ofenda, con vino y agua, y renovar el compromiso.
Compromiso con el Propósito de colaborar a reestablecer el equilibrio con nuestra madre tierra a través de la recuperación de las ceremonias de ofrenda a las montañas sagradas, al Apu Aconcagua en particular. Para agradecer su guía, protección y todo lo que nos brinda, para luego, pedirle que interceda por el cuidado del agua para que pueda fluir abundante y cristalina para las futuras generaciones.

